¿Sostenibilidad es lo mismo que filantropía?
La pregunta parece sencilla, pero creo que detrás de ella hay una discusión importante. Durante años hemos relacionado la sostenibilidad empresarial con donar recursos, apoyar comunidades, sembrar árboles o participar en causas sociales. Todo eso es valioso; sin duda, hace parte de la responsabilidad que puede asumir una empresa. Sin embargo, para mí sostenibilidad significa algo más amplio..
Siempre he partido de una idea muy concreta: una empresa que no sea rentable no puede mantener la filantropía en el tiempo. Puede hacer una donación hoy, apoyar una causa mañana o financiar un programa durante algunos meses, pero si la empresa no genera valor y no logra permanecer, esas acciones tampoco podrán permanecer..
Por eso, cuando en EnergINN empezamos a estructurar nuestro modelo de sostenibilidad, no quisimos construirlo únicamente alrededor de lo ambiental o de las actividades sociales. Nos preguntamos primero qué necesita una empresa para poder existir en el largo plazo y cumplir responsablemente con todos aquellos que tienen relación con ella. De allí surgieron cuatro pilares que hoy orientan nuestro modelo: lo económico, lo social, lo ambiental y, atravesándolos, la gobernanza y la ética empresarial.
Gobernar bien también es sostenibilidad
Una empresa puede tener buenas intenciones y aun así tomar malas decisiones. Por eso considero que la sostenibilidad comienza por la manera como se gobierna una organización.
Los Principios de Gobierno Corporativo del G20 y la OCDE son un referente importante para entenderlo. En su versión de 2023 se organizan en seis grandes capítulos que abordan, entre otros asuntos, los derechos de los accionistas, la transparencia, las responsabilidades de los órganos de administración y, de manera expresa, la sostenibilidad y la resiliencia (OCDE, 2024).
Más allá de la teoría, lo que encuentro valioso de estos principios es la idea de que una empresa necesita reglas claras para decidir, controlar, administrar riesgos y rendir cuentas. En EnergINN esto se refleja en una Junta Directiva que participa en la orientación estratégica, una Gerencia General responsable de convertir esas decisiones en gestión y un Comité de Sostenibilidad que hace seguimiento a los compromisos, riesgos, oportunidades e indicadores.
La gobernanza puede parecer un asunto lejano cuando se habla de sostenibilidad, pero en realidad ocurre lo contrario. Si una empresa no sabe quién decide, cómo se controlan los riesgos, cómo se protege a sus accionistas y cómo se responde frente a los demás grupos de interés, difícilmente podrá sostener en el tiempo sus compromisos sociales o ambientales.
La rentabilidad no es enemiga de la sostenibilidadd
Hay otro tema que considero necesario decir sin rodeos: una empresa sostenible tiene que ser rentable. No veo contradicción entre ambos conceptos. Al contrario, una organización que destruye valor de manera permanente terminará comprometiendo su capacidad de invertir, innovar, generar empleo y aportar a la sociedad.
Esta discusión tampoco es nueva. Alfred Marshall, en Principles of Economics, publicado originalmente en 1890, desarrolló planteamientos que posteriormente serían reconocidos como antecedentes del concepto de ingreso residual o beneficio económico. La lógica es sencilla: la utilidad contable, por sí sola, no permite concluir que una empresa esté creando valor; también debe considerarse el costo de los recursos que fueron necesarios para producirla. Con el tiempo, esta idea estaría presente en conceptos como el Valor Económico Agregado, EVA.
En la práctica gerencial esto tiene mucho sentido. No basta con vender más o mostrar una utilidad positiva. También debemos preguntarnos cuánto capital estamos utilizando para obtener ese resultado, qué riesgos estamos asumiendo y si la rentabilidad obtenida realmente remunera ese capital.
Por eso en EnergINN la generación de valor hace parte del modelo de sostenibilidad y está conectada con nuestro Balanced Scorecard. Allí miramos variables como rentabilidad, productividad, innovación y crecimiento. Para nosotros, lo económico no es un componente incómodo que haya que esconder cuando hablamos de sostenibilidad; es lo que permite financiar y mantener los demás compromisos.
Pero una empresa no existe sola
Ahora bien, generar valor económico tampoco es suficiente. Una empresa funciona porque existe una sociedad alrededor de ella. Necesita personas que trabajen, clientes que confíen, proveedores que suministren bienes y servicios, instituciones que establezcan reglas e infraestructura que permita operar.
Por eso pienso que una empresa no le cumple a la sociedad solamente haciendo donaciones. También le cumple cuando paga correctamente sus impuestos, cuando genera empleo digno, cuando ofrece condiciones seguras de trabajo, cuando desarrolla a su gente y cuando entiende que detrás de cada indicador hay personas.
En EnergINN hablamos mucho de productividad, eficiencia y generación de valor, pero no queremos que eso nos haga perder la humanidad en lo que hacemos.
De esa convicción nacen programas como Energía Sana. Lo concebimos para fortalecer el bienestar, la salud física y mental y el autocuidado de nuestros colaboradores. También está Escuela EnergINN, con la que buscamos desarrollar competencias técnicas y habilidades blandas. La formación mejora nuestra capacidad como empresa, pero también aumenta las posibilidades de crecimiento y empleabilidad de las personas.
Esto explica por qué nuestro Plan de Sostenibilidad relaciona estas iniciativas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible vinculados con salud y bienestar, educación de calidad y trabajo decente. No se trata de colocar un número de ODS al lado de cada actividad; se trata de entender dónde una empresa como la nuestra realmente puede aportar.
También tenemos que mirar lo que ocurre fuera de la planta
En una empresa industrial la conversación ambiental es inevitable. Utilizamos energía, metales, combustibles, pinturas, empaques y muchos otros recursos. Fabricar genera impactos y reconocerlo es, para mí, mucho más responsable que comenzar diciendo que somos una empresa verde.
Por eso decidimos medir. EnergINN adoptó el GHG Protocol como referente para construir su inventario de gases de efecto invernadero. Esto nos permite diferenciar las emisiones directas de nuestras operaciones, Alcance 1; las relacionadas principalmente con la energía adquirida, Alcance 2; y las emisiones que se producen a lo largo de nuestra cadena de valor, Alcance 3.
A partir de esa medición establecimos una meta: reducir al 2029 en 40 % nuestras emisiones de Alcance 1 y 2 frente a la línea base corporativa y compensar las emisiones residuales de esos dos alcances después de haber realizado los esfuerzos de reducción.
Pero el ejercicio también nos hizo mirar algo que para un fabricante de ventiladores es especialmente importante. Nuestro impacto no termina cuando un producto sale de la planta. Un ventilador puede operar durante años y durante todo ese tiempo consume energía. Por eso el uso de los productos vendidos aparece como una categoría relevante dentro de nuestro análisis de Alcance 3.
Esto conecta directamente la sostenibilidad con la innovación. Si logramos que un ventilador entregue el desempeño requerido utilizando menos energía, el beneficio no se produce solamente en nuestra planta: se traslada al cliente durante la vida útil del equipo.
Esa manera de pensar ha acompañado el desarrollo de soluciones de mayor eficiencia, entre ellas nuestra línea HE. La innovación, entonces, no consiste únicamente en lanzar productos nuevos. También consiste en preguntarnos si podemos hacer mejor lo que ya hacemos, utilizando menos recursos y generando más valor para el cliente.
¿Y los árboles?
Sí, también sembramos árboles. EnergINN se ha propuesto alcanzar 10.000 árboles sembrados acumulados al cierre de 2029 y nuestra línea base registra 1.400 árboles sembrados a 2026.
Me gusta este programa y creo en su valor, pero no quisiera utilizarlo para decir que por sembrar árboles ya somos sostenibles. La reforestación no reemplaza la obligación de medir y reducir nuestros propios impactos. Por eso nuestro plan contempla al mismo tiempo reducción de emisiones, compensación de las emisiones residuales, circularidad, eficiencia energética de producto y reforestación.
Sembrar es una parte del compromiso, no una licencia para dejar de mirar lo demás.
Volvamos entonces a la pregunta inicial
¿Sostenibilidad es lo mismo que filantropía? Para mí, no.
La filantropía es valiosa. Una empresa puede y debe ayudar cuando tiene la posibilidad de hacerlo. Pero si queremos que esa ayuda sea permanente, necesitamos construir primero una organización capaz de permanecer.
Eso significa tener una empresa bien gobernada y ética, que genere valor y sea rentable; que respete los derechos de sus accionistas y de los demás grupos de interés; que pague sus impuestos, genere empleo digno, forme a las personas y mantenga la humanidad en su manera de hacer empresa. Significa también reconocer que nuestra actividad tiene impactos ambientales y asumir la responsabilidad de medirlos y reducirlos.
Esa es la sostenibilidad que estamos tratando de construir en EnergINN. No como un proyecto separado de la empresa, sino como una manera de dirigirla.
Si logramos hacer todo eso, tendremos una organización con mayores posibilidades de permanecer. Y si permanecemos, podremos seguir innovando, generando empleo, aportando a la sociedad y, por supuesto, también podremos seguir haciendo filantropía.
Quizá esa sea, al final, la diferencia que más me interesa: hacer una buena acción es importante; construir una empresa capaz de seguir haciendo cosas buenas durante muchos años lo es aún más.
Referencias
CFAInstitute. (2026). Residual Income Valuation. CFAInstitute.
EnergINN S.A.S. (2026). Manual de Sostenibilidad SGI-M-016, versión 01. Documento corporativo.p>
EnergINN S.A.S. (2026). Plan de Sostenibilidad 2026-2029. Documento de gestión estratégica.
EnergINN S.A.S. (2026). Política de Sostenibilidad SGI-A-097, versión 01. Documento corporativo.
Marshall, A. (1890).Principles of Economics. Macmillan.
OCDE. (2024). Principios de Gobierno Corporativo de la OCDE y del G20 2023.OECD Publishing.
World Resources Institute & World Business Council for Sustainable Development. GHG Protocol Corporate Standard.